Club Tragon   Sub head    
     
 

EL CASTIZO de Velázquez

 
Dirección: Velazquez, 97. Zona Salamanca. Madrid.
Teléfono: 911 088 808
Web: www.grupocarbon.es/restaurantes/castizo
Fecha: 29 de abril de 2022 CENA:
 
 
PRESENTACIÓN:
Cocina madrileña.
 

"Aportamos valor a Madrid a través de la gastronomía más castiza. Una vuelta de tuerca a las recetas madrileñas de siempre, donde podrás saborear el auténtico Madrid. Todo un restaurante con alma de bar que te sumerge en la esencia de las tascas de toda la vida, en el que podrás sentirte como en casa. En Madrid nos gustan los clásicos, y eso es lo que quiere Castizo, que vivas el Madrid de antaño en él. Ya sea para desayunar, tomar un aperitivo o disfrutar de una suculenta comida o cena. Castizo nació en la Calle Velazquez, después llegó a la Puerta de Alcalá, Serrano y seguirá conquistando los espacios más emblemáticos de la ciudad. Muy tradicional. Muy nuestro. Muy de Madrid. Simplemente Castizo."

(Información extraída de su página web)

 
Fundado en: Octubre de 2020
Chefs: Hugo Muñoz y Mariano Barreiros

El precio medio estimado por persona en la fecha de la cena es de 35,00 €.

 
COMENTARIOS:

Entorno: En la confluencia de las calles Velázquez y Diego de León, en pleno barrio de Salamanca.

Las cañas: Las tomamos en el restaurante. Fueron una de Águila sin filtrar, una Heineken 0,0, un tercio de Heineken, todas a 3,90 € y tres de Águila 1900 a 4,50 € cada una. Un total de 25,20 € por seis cervezas. Inicialmente no pusieron nada de aperitivo.

Nombre: Castizo. Entendemos que refleja la vocación del restaurante de ser un local en el que se sirven viandas típicas de Madrid aunque el local tiene más pinta de moderno que de castizo.

Carta en la web: Si, pero de difícil o nulo acceso desde el QR. En la de la web no vienen los precios. Nos dejaron una carta física que estaba desactualizada.

Carta de vinos en la web: Si, con precios.

Local: Ocupa los bajos del edificio que hace esquina entre las calles de Velázqez y Diego de León. La entrada la tiene por la propia esquina y se accede a él a través de unos escalones. Una vez dentro nos encontramos a la derecha la barra, en el centro, entre columnas forradas de espejo, mesas altas con taburetes para el picoteo y a la izquierda, junto a las ventanas que dan a Diego de León, mesas para comer o cenar. Un poco más adelante, enfrente, y dejando a la izquierda las escaleras que bajan a los baños, hay otro salón al que se accede por tres escalones. Aquí, junto a la ventana del fondo, fue donde nos situaron. La decoración es clásica con toques de modernidad, predominando las estructuras de madera en tonos claros, como en las estanterías, llenas de botellas de vino, en algunas paredes y columnas forradas, en los junquillos en las esquinas o el arco de entrada al salón. También el suelo del comedor es de madera, sin bien el de la zona del bar es de mosaicos hexagonales de color blanco. Las paredes de color claro junto a los ventanales le da mucha claridad. La iluminación, que procede de focos en el techo y de alguno indirecto, es correcta. Además, un gran espejo en la pared del fondo la potencia. Las mesas y sillas son informales y distintas. La mesa en las que nos pusieron estaba junto a un sofá en esquina, por lo que tres de los comensales se sentaron en él y los otros dos en unas sillas de madera, tipo jardín, de color blanco con rejilla de mimbre. Las mesas, de mármol con el borde de madera, parecen justas para cuatro comensales, pero muy pequeñas para cinco. La separación entre mesas si es la adecuada. No ponen ningún tipo de mantel y las servilletas son de papel. Tampoco ponen platos para dejar el pan. La vajilla, blanca, está personalizada con el nombre del local. La cubertería estándard. ponen copas para el vino y vasos de colores para el agua. La música de fondo está demasiado alta, por encima de los 70 dB. El local estaba lleno.

Comensales: Cinco, Antonio de la Poza, Antonio Arnáiz, Raul, Carlos y Antonio Ávila. Faltaron Ricardo y Justo.

Pan: Lo sirven en una cesta de mimbre. Son cinco bollitos, uno para cada uno. Lo cobran, junto al aperitivo a 3,00 € por comensal.

Aperitivo:

Pusieron una fuentecita con tiras de salchichón y picos a la vez que trajeron los platos solicitados. Se le preguntó al maître si el aperitivo correspondía a la cena y nos dijo que si, entonces les solicitamos otro para las cañas, que no nos había puesto. Entonces dijo que el aperitivo de salchichón era el de las cañas. Y entonces ¿cuál es el aperitivo de la cena?, le preguntamos y volvió a decir que el salchichón. Viendo que se estaba volviendo en un diálogo de besugos lo dejamos y se ofreció a poner otro aperitivo. No me parece correcto ese comportamiento. Trajeron finalmente otra fuentecita con seis rodajitas de chorizo y picos. El salchichón estaba bueno, el chorizo normal.

Platos a compartir:

Gilda donostiarra: Las traen, las cinco, en un plato llano pequeño. Es la típica banderilla que ensarta en un palillo, algo más grande, aceituna, piparra, anchoa, piparra, anchoa, piparra y aceituna. Todo regado en aceite. Prevalecen las piparras sobre aceitunas y lomos de anchoa. Se come de un tirón y estaba muy buena. Se pidieron cinco, a 3,00 € cada una.

Ensaladilla rusa de gambas: Las sirven en una fuentecita. Es la ensaladilla rusa de toda la vida, pero con gambas. Estaba buena. Se pidió una ración a 12,50 €.

Empanadillas de atún Tía Carmen: Vienen en una fuente. Están crujientes y perfectamente escurridas, no dejan aceite en el plato. Bien, pero de sabor algo saladas. Se pidieron cinco, al parecer en la ración vienen cuatro y añadieron una más. La ración sale a 10,00 € y cada una a 2,50 €.

Rabas de calamar: Las traen en un bol sobre un papel para absorber la grasa. Se acompaña con un trozo de limón. Entre buenos y normales. La ración parece algo escasa. Se pidió una ración a 18,00 €.

Mini hamburguesa de picaña madurada en brioche: Las sirven en una bandeja ocupando aproximadamente un tercio del espacio, el reto está lleno de patatas fritas. Aunque alguno no pedimos, acabamos probándolas. La picaña en Brasil es la parte de la ternera que aquí denominamos tapilla. Estaban buenas. Se pidieron tres. Cada una la cobran a 8,00 €.

Callos a la madrileña: Vienen en la típica cazuela de barro. Estaban bien, con la salsa algo más líquida de lo esperado en este plato. Sin nada que destacar. Se pidió una ración a 13,00 €.

Carrillera de ternera estofada: Lo sirven en un plato llano cubierta por su jugo y completando el plato con patatas fritas. Estaba buena, pero llegó templada. Se pidió una ración a 22,00 €.

Postres:

Tarta de queso cremosa: Las sirven en plato llano. La parte extrema de la porción, la que corresponde al centro de la tarta, estaba muy cremosa y se derretía. Estaba buena. Se pidieron tres, cada una a 8,00 €.

Tarta praliné de chocolate: La traen igualmente en un plato llano. La porción parece mayor que la de las tartas de queso. Va cubierta por azúcar glas espolvoreada en el plato. Buena. Se pidió una a 7,00 €.

Torrija de leche tradicional: La sirven en un plato llano. Es escuetamente una torrija, sin ningún acompañamiento. Estaba muy buena. Se pidió una a 8,00 €.

Cafés e infusiones:

Fueron un cortado, otro con leche y dos infusiones de té menta Guilis. Todos a 2,30 € la unidad. No ponen nada para acompañar los cafés.

Vinos:
Se pidió inicialmente de la carta un Azpilicueta crianza, pero no tenían.

Luis Cañas crianza 2018: Vino tinto con denominación de origen Rioja, de bodegas Luis Cañas (www.luiscanas.com). Elaborado con uvas de la variedad Graciano, Tempranillo y Garnacha. Bueno. Pedimos una botella a 24,00 €. El precio aproximado de venta al público en una tienda es de 11,00 € la botella, por lo que el restaurante lo vende a poco más del del doble del precio de venta al público en un comercio.

Este vino lo tomamos en La Taberna de Liria, cena Nº 74 en 1996, en La Misión, cena Nº 83 en 1997, en Faisandé, cena Nº 169 en 2004, en Sandó, cena Nº 267, en 2012, en Ampudia, cena Nº 315 en 2016, y en Sazadón, cena Nº 370 en 2021.

Marqués de Riscal verdejo 2021: Vino blanco con denominación de origen Rueda, de las bodegas de Herederos del Marqués de Riscal S. L. (www.marquesderiscal.com). Elaborado con uva verdejo (100%). Muy bueno, aunque alguien lo recuerda más bueno. Nos bebimos una botella a 20,00 €. El precio aproximado de venta al público en las tiendas es de 8,00 € la botella. El restaurante multiplica por 2,5 su precio de venta al público en un comercio. Una vez y media más.

Este vino lo bebimos en Qüenco, cena Nº 185 en 2005, en La Giralda, cena Nº 225 en 2008, en La Cantina de la Estación 4 Torres, cena Nº 286 en 2013 y en El Nuevo Foque, cena Nº 287, en 2014.

Copas: No invitaron a chupitos.

Servicio: Correcto, aunque no muy atento. No hay manteles en las mesas ni plato donde poner el pan. La mesa pequeña, era para cuatro y ponen un comensal en un lateral. Distancia entre mesas adecuada. Los camareros iban correctamente uniformados.

Descuentos: No hubo.

Porcentajes: Del total del precio en factura de la cena, sin incluir las cañas ni las copas, el 76,4% corresponde a la comida y el 23,6% a la bebida.

La carta y la factura: Los precios con el I.V.A incluido están en la factura, en la carta web no se puede comprobar porque no vienen.

Comentario final: Local profusamente decorado, la antítesis de lo castizo. Mesas sin manteles ni platos para el pan. Mesas muy pequeñas para el número de comensales. Distancia entre mesas adecuada. Comida con platos clásicos sencillos, entre normales y buenos, pero con precios altos. Difícil acceso a la carta con QR y en la web no ponen los precios. Servicio correcto. En factura y carta incluyen el I.V.A.

 
Antonio Ávila .
 
 
PUNTUACIONES:
 
AAv
AAr
APo
Car
Jus
Rau
Ric
6
6
7
7
-
7
-
 
PUNTUACIÓN MEDIA:

6,60

 
 
PRECIOS DE LA CENA POR PERSONA:
 
LA NOCHE DE LA CENA:
44,78€
ACTUALIZADO:
 
En el precio no se incluyen cañas ni copas.
 
Reservó Antonio de la Poza.
 
Ver factura
Ver tarjeta
 
La carta (29/4/2022):
No funcionó el QR y en la web no ponen precios.
 
 
Actualizada el 14 de mayo de 2022
 
Notas: Las puntuaciones y comentarios que se expresan en esta web son referentes a las cenas y a las circunstancias concretas que concurren en cada una de ellas. No se juzga ni puntúa al restaurante.
 
 

 

 

 



Image